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sábado, 25 de mayo de 2013

            2013




Espiritualidad.

Dones y  frutos del Espíritu Santo



Colaboración .

Juan CarloAmatucci.

Médico. Periodista.
Nota 1.
Vivimos rodeados 
de regalos de Dios. 
Fue sobretodo en el momento de nuestro Bautismo cuando nuestro Padre Dios nos llenó de bienes incontables. Junto con la gracia, Dios adornó nuestra alma con las virtudes sobrenaturales y los dones del Espíritu Santo.
El Espíritu Santo nos inspira (Mateo 10, 19 ss; Juan 3, 8), nos enseña (Juan 14, 26), nos guía (Juan 16, 13), nos consuela (Juan 14, 16), nos santifica (Romanos 15, 16), nos vivifica (Romanos 8, 11). Por eso nuestro Señor Jesús lo llama “otro Paráclito” (Juan 14, 16), palabra griega que significa literalmente “aquél que es invocado” y, por lo tanto, abogado, mediador, defensor, consolador.
        El abogado defensor es aquel que, poniéndose de parte de los que son culpables debido a sus pecados, los defiende del castigo merecido, los salva del peligro de perder la vida y la salvación eterna. 
Esto es lo que ha realizado Cristo, y el Espíritu Santo es llamado “otro paráclito” porque continúa haciendo operante la redención con la que Cristo nos ha librado del pecado y de la muerte eterna.
           El Espíritu Santo, a través de sus dones, va conformando nuestra vida según las maneras y modos propios de un hijo de Dios que se guía ahora por el querer de Dios, Su Voluntad, y no por nuestros gustos y caprichos.
            Hoy le pedimos al Paráclito, nuestro Divino Santificador, que doblegue lo que es rígido en nosotros, particularmente la rigidez de la soberbia, que caliente en nosotros lo que es frío, la tibieza en el trato con Dios; que enderece lo extraviado.
        La Iglesia nos invita de muchas maneras a preparar nuestra alma a la acción del Espíritu Santo. 
          En el Catecismo nos da la relación de estos maravillosos dones:


El don de inteligencia nos descubre con mayor claridad las riquezas de la fe.

El don de ciencia nos lleva a juzgar con rectitud de las cosas creadas y a mantener nuestro corazón en Dios y en lo creado en la medida que nos lleve a Él.


El don de sabiduría nos hace comprender la maravilla insondable de Dios y nos impulsa a buscarle sobre todas las cosas y en medio de nuestro trabajo y nuestras obligaciones.

El don de consejo nos señala los caminos de la santidad, el querer de Dios en nuestra vida diaria, nos anima a seguir la solución que más concuerda con la gloria de Dios y el bien de los demás.

El don de piedad nos mueve a tratar a Dios con la confianza con la que un hijo trata a su Padre.
      
El don de fortaleza nos alienta continuamente
y  nos ayuda a superar las dificultades que sin duda encontramos en nuestro caminar hacia Dios.

El temor nos induce a huir de las ocasiones de pecar, a no ceder a la tentación, a evitar todo mal que pueda contristar al Espíritu Santo, a temer radicalmente separarnos de Aquél a quien amamos y constituye nuestra razón de ser y vivir.

Contrarias al Espíritu son las obras de la carne: “fornicación, impureza, libertinaje, idolatría, hechicería, odios, discordia, celos, iras, rencillas, divisiones, disensiones, envidias, embriagueces, orgías y cosas semejantes... quienes hacen tales cosas no heredarán el Reino de Dios” (Gálatas 5, 19-21).
Nota 2.
La sabiduría.
La sabiduría educa a sus hijos y cuida de los que la buscan.
El que la ama, ama la vida; los que parten de mañana en su búsqueda serán colmados de alegría.
El que la posee alcanzará al fin la gloria; 

el Señor le dará su bendición.
Los que la sirven se hacen los ministros del Santo, 
los que la aman son amados del Señor.
El que la escucha tendrá un juicio acertado, 
el que le obedece estará seguro.
El que confía en ella la heredará, 
y sus descendientes disfrutarán de ella.
Al principio lo llevará por caminos ásperos, le provocará miedos y sustos; 
lo agotará con su disciplina hasta el momento en que pueda contar con él; multiplicará sus exigencias para ponerlo a prueba.
Pero luego lo llevará por caminos planos, le procurará la alegría y le revelará sus secretos.
Pero si se ha extraviado, lo abandonará y dejará que se
 pierda.

Nota 3.

Ser Testigos Valientes del Evangelio.‏

Papa Francisco ha dedicado la catequesis de la audiencia general de los miércoles al Espíritu Santo 
“sin el cual -ha dicho el Papa- la Iglesia no podría vivir  . . .y realizar la misión que Jesús nos ha confiado de ir y hacer discípulos de todas las naciones. Esta misión no es sólo de algunos, sino la mía, la tuya, la nuestra. 
          Todos deben ser evangelizadores, sobre todo con la propia vida. Para ello es necesario abrirse sin temor a la acción del Espíritu Santo. 
         En Pentecostés, el Espíritu Santo hizo salir de sí mismos a los Apóstoles y los transformó en anunciadores de las grandezas de Dios, que cada uno entendía en su propia lengua. Este es un primer efecto importante de la acción del Espíritu Santo, la unidad, la comunión".
     "La confusión de las lenguas, como en Babel, queda superada, porque ahora reina la apertura a Dios y a los demás, y lleva al anuncio de la Palabra de Dios con un lenguaje que todos entienden, el del amor que el Espíritu derrama en los corazones". "¿Yo qué hago en mi vida?, -ha dicho el Papa dirigiéndose a los presentes- ¿creo unidad al rededor de mi o divido, con la charla, la crítica, la envidia?. ¿Qué debo hacer?. Pensemos en esto".
"Un segundo efecto del Espírito Santo -ha continuado el Papa- es la valentía que infunde de anunciar la novedad del Evangelio con franqueza (parresía), en voz alta y en todo tiempo y lugar. Y esto, bien apoyado en la oración, sin la cual toda acción queda vacía y el anunciar carece de alma, pues no está animado por el Espíritu..."Evangelizar, anunciar Jesús, nos da alegría; en cambio el egoísmo nos da amargura, tristeza, nos deprime; evangelizar nos alegra".
El Papa ha destacado la nueva evangelización como tercer efecto importante. "Una Iglesia que evangeliza debe comenzar siempre desde la oración, pidiendo como los Apóstoles en el cenáculo, el fuego del Espíritu Santo. Sólo la relación fiel e intensa con Dios permite dejar de estar encerrado y anunciar con parresía el Evangelio".
Papa Francisco antes de concluir ha recordado las palabras de Benedicto XVI: “Hoy la Iglesia siente el viento del Espíritu Santo que nos ayuda, nos muestra el camino justo”.. "Renovemos cada día -ha dicho- la confianza en la acción del Espíritu Santo, dejémonos guiar por Él, seamos hombres y mujeres de oración, que dan testimonio del Evangelio con valentía, convirtiéndose en este mundo herramientas de unidad y comunión con Dios".
Al finalizar la catequesis, el Santo Padre ha saludado a los cerca de 50.000 peregrinos reunidos en la Plaza de San Pedro. En lengua inglesa, ha invitado a todos a rezar por las victimas, especialmente los niños, del desastre ocurrido en Oklahoma.
Por último el Papa,  recordando que el próximo 24 de mayo se celebra la fiesta litúrgica de la Bienaventurada Virgen María, Auxilio de los Cristianos, que es venerada con gran devoción en el santuario de Sheshan en Shanghai, ha lanzado un llamamiento por China invitando a todos los católicos del mundo a "rezar para implorar de Dios la gracia de anunciar con humildad y alegría a Cristo muerto y resucitado, para ser fieles a su Iglesia y al Sucesor de Pedro y vivir cotidianamente al servicio de su país y de sus conciudadanos de forma coherente con la fe que profesan".
El Papa ha invocado con estas palabras a la Virgen: "Nuestra Señora de Sheshan, sostiene los esfuerzos de quienes en China, en medio de las fatigas cotidianas, continúan creyendo, esperando y amando para que no tengan miedo de hablar de Jesús al mundo y del mundo a Jesús".
"Que la Virgen fiel sostenga a los católicos chinos, haga preciosos sus difíciles compromisos a los ojos del Señor y haga crecer el afecto y la participación de la Iglesia china en el camino de la Iglesia universal".
Nota 4. 


Ser Testigos Valientes del Evangelio‏.‏



 Cristo ama la infancia que al principio él mismo asumió, tanto en su alma como en su cuerpo. 
                Cristo ama la infancia que enseña humildad, que es la norma de la inocencia, el modelo de la dulzura.
                Cristo ama la infancia, hacia la que orienta la conducta de los adultos, hacia la que conduce a los ancianos y llama a imitar su propio ejemplo a aquellos que deseen alcanzar el reino eterno.

 Pero para entender cómo es posible realizar tal conversión, y con qué transformación él nos revierte a una actitud de niños, dejemos que san Pablo nos instruya y nos lo diga: “Para aquel que tenga sentido común, no se debe ser un niño pequeño en cuanto a vuestros pensamientos, sino un niño pequeño en lo que respecta a la malicia” (1Corintios 14,20). Por lo tanto, no debemos volver a nuestros días de infancia, ni a las torpezas del inicio, sino tomar alguna cosa que pertenece a los años de madurez; es decir, apaciguar rápidamente las agitaciones interiores, encontrar rápido la calma, olvidar totalmente las ofensas, ser completamente indiferente a los honores, amar y reencontrarse juntos, guardar la igualdad de ánimo como un estado natural. Es un gran bien no saber cómo dañar a otros y no tener gusto por el mal...; no devolver a nadie el mal por el mal (Pablo a los Romanos 12,17), es la paz interior de los niños, la que le conviene a los cristianos... Es esta forma de humildad la que nos enseña el Salvador cuando era niño y fue adorado por los magos.

domingo, 5 de mayo de 2013


           2013


Espiritualidad.

«Es como si los 

problemas en el 


Vaticano


fueran menores
que los que tenía 

en Argentina»

Por :

Dr. Juan Carlo Amatucci.

Anibal Gulias es uno de los treinta y cinco mil taxistas de Buenos Aires y tuvo la oportunidad de conocer y conversar en diversas ocasiones con el entonces cardenal Jorge Mario Bergoglio, ahora Papa Francisco. De él recuerda que siempre luchó contra el hecho de que Argentina es una “fábrica de pobres”.
              En entrevista concedida a ACI Prensa, Anibal comenta que se siente “orgulloso, sí, pero más que orgulloso, feliz”, de ver como Papa al entonces Cardenal Bergoglio.
            “Noto que es un hombre capaz, inteligente, humilde y con muchas ganas de poder transformar la Iglesia y defender realmente a quien tiene que defender que son los pobres. Los ricos se pueden defender solos, los pobres no. Y él es la persona indicada para hacer ese trabajo”, dijo.
             Sobre cómo lo conoció, este taxista relata que sirvió en la pastoral social de la diócesis de Avellaneda-Lanús y que así pudo conversar en varias ocasiones con el cardenal: “Pude conocerlo como persona en un –como decimos nosotros– mano a mano, charlando como estamos charlando nosotros ahora y demostró siempre esa humildad que ahora vemos”.
             El Papa, prosiguió, “habla con cualquiera. No era extraño verlo pasar caminando con su maletín por acá. Vos lo veías caminando, tomando el colectivo y viajando en subte”.
             Para Gulias, el Papa Francisco “es una persona absolutamente normal con una capacidad intelectual muy elevada, una formación jesuita que para la Iglesia es un gran cambio y de una humildad y sencillez que tienen las personas realmente grandes”.
            Tras señalar que el Papa “es un gran hombre”, el taxista afirma que “Bergoglio creo que es una bendición para la Iglesia del mundo. Ahora se le ve mucho más feliz y distendido, sonriente”.
            “Es como si los problemas que tiene en el Vaticano fueran menores a los problemas que tenía en Argentina, que eran muchos por desgracia. No por la Iglesia, sino por la política del país que es una fábrica de pobres a la cual él siempre se opuso y luchó contra eso”.
             Don Anibal concluye señalando estar convencido de que el Papa Francisco “va a hacer un cambio si lo dejan. 
Va hacer un cambio importante, realmente importante en la Iglesia universal”.

lunes, 29 de abril de 2013


           2013




Espiritualidad.


Respuestas 
en la vida 
que viene .


Por :

Juan 
Carlo 
Amatucci.


Nota Nº1.


Creo que sólo encontraremos respuestas en la vida que viene tras la muerte. 


Juan Antonio Ruiz / ReL.

En el juicio final, la clave será el amor.

Cuando tienes dieciséis años, todo es sueño: la carrera, un futuro noviazgo, metas que conquistar, el futuro. Pero para Donal Walsh el sueño se transformó en pesadilla cuando le diagnosticaron un cáncer terminal que, de golpe y porrazo, desplomó toda aspiración de porvenir: «no tenía palabras para esta sentencia de muerte», dijo él. Y, no obstante, algo sucedió que transformó este drama en una historia de esperanza; algo que comenzó con una carta publicada por accidente en un periódico de Irlanda, su país natal.
     Nacido en Blennerville, Tralee (Irlanda), su batalla contra el cáncer comenzó hace cuatro años, con un tumor en la pierna, con tan sólo doce primaveras a sus espaldas. Pasó por quirófano y por quimioterapia, lleno de enojo y preguntas; mucho qué pensar y mucho tiempo a disposición.
            Cuando todo parecía solucionado, volvieron las noticias de mal agüero: otro tumor, pero ahora en un pulmón. 
Resignado, regresó al camino que había jurado nunca volver a recorrer. 
Pero era eso o morir. 
Optó por luchar de nuevo.
        Pero lo extraordinario de Donal no es sólo su fuerza de voluntad, sino el uso que ha hecho de su enfermedad. Viendo, por ejemplo, las condiciones del Our Lady’s Hospital en donde estaba internado, recaudó más de 50,000 euros para el hospital, organizando carreras de montaña, torneos de rugby, cenas y subastas. Se lanzó a la TV para que los políticos y la ONU destinasen más fondos a la lucha contra el cáncer. 
La enfermedad, en vez de debilitarle, parece que despertó a un león durmiente:
       Donal, 12 años, con dos jugadores de rugby de Kerry
«Llorar no me llevará a ningún lugar –dice resuelto–. 
      Lloré el primer día y me prometí que sería suficiente con eso. La vida me ha dado en bandeja de plata demasiadas excusas para que me traten bien el resto de mi vida, pero decidí que no voy a usarlas».
       El sostén de la fe
¿Y qué es lo que sostiene a este joven? 
La respuesta es rápida: su fe. 
      Porque aunque ha buscado y ha preguntado a toda la gente, no ha podido encontrar soluciones que le den tranquilidad aquí: 
«No estoy enojado o con un sentimiento de injusticia sobre todo esto que me está pasando. Creo que sólo encontraremos respuestas en la vida que viene tras la muerte. 
No temo la enfermedad o la muerte. 
Lo que me preocupa es pensar qué le pasará a mi familia después».
       Tal vez este pensamiento fue lo que propició que alguien publicara una carta del adolescente en un periódico local en la que contaba su lucha contra el cáncer y, de paso, algo que movió los cimientos de la conciencia de muchos: su lucha por erradicar de Irlanda la «epidémica plaga del suicidio» antes de morir.
       Con algunos familiares
Porque aunque su mundo se está derrumbando, Donal piensa en los demás. Y reconoce que no puede sino sentir enojo con los jóvenes que deciden quitarse la vida, «dejando un desastre a sus espaldas» para la familia. 
Sí, es consciente de situaciones financieras difíciles o de desesperación, 
pero ¿y lo que él está pasando es fácil?
     «Aquí estoy: luchando por mi vida por tercera vez en cuatro años y, en esta ocasión, sin esperanza de curación. No tengo opción e intento preparar a mi familia y amigos lo mejor posible para lo que vendrá, tratando de dejar el menor desastre posible».
        Por eso comenta, al pensar en los que se suicidan, «nunca habrá razones tan malas como para tomar la decisión del suicidio: si meditan en ello y buscan ayuda se puede encontrar una solución».
        Eso mismo dijo en una entrevista en el The Saturday Night Show, que tuvo mucho impacto. 
        Y cuando el entrevistador mencionó que tal vez Dios lo esté usando para lograr una buena causa, Donal respondió: «si puedo ser un símbolo para que los jóvenes aprecien más la vida, entonces feliz me lanzo adelante y lo hago con gusto».
        Y ya está siendo todo un ejemplo, como lo demuestra el premio que la Kerry’s Eye Radio le concedió como héroe local. La nominación a dicho galardón la hizo su profesor de instituto, Ruairi O’Rahilly, que en una entrevista desmiente el dicho popular irlandés que dice «nunca conozcas tus héroes». Así lo explica el profesor: «me siento honrado de decir que conozco a Donal y sé que hablo a nombre de todos en el colegio. 
        Él es desinteresado y encarna todos los atributos que tratamos de inculcar en nuestros chicos».
      Donal posando, hoy, para el diario Kerry´s Eye
Héroe o no, Donal sabe que su final llegará más pronto de lo normal. Y por eso sigue luchando, tenazmente, por esa meta que se propuso: arrancar el suicidio de la faz de la tierra.
     «Te lo dice un chico de dieciséis años que no tiene voz en su sentencia de muerte, que no tiene ninguna opción ante el dolor que causará y que arriesgaría cualquier oportunidad para pasar aunque sea unos meses en esta tierra: por favor, aprecia lo que tienes, date cuenta de que siempre habrán opciones y de que la ayuda está siempre a tu lado».
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Nota Nº 2 .
En el juicio final, la clave será el amor.



Ciudad del Vaticano, 24 abril 2013 (VIS).-El Papa Francisco ha dedicado la catequesis de la audiencia general de los miércoles a tres textos del Evangelio que ayudan a entrar en el misterio de una de las verdades que se profesan en el Credo: que Jesús "de nuevo vendrá con gloria para juzgar a los vivos y a los muertos”. Los tres textos son; la parábola de las diez vírgenes, la de los talentos y el juicio final. Todos forman parte del discurso de Jesús sobre el final de los tiempos en el Evangelio de San Mateo.
Ante más de 75.000 personas que abarrotaban la Plaza de San Pedro, el Santo Padre ha hablado del “tiempo inmediato”, entre la primera venida de Jesús y la última: es el tiempo en que vivimos y en él se coloca la parábola de las diez vírgenes que esperan al Esposo, pero como tarda en llegar se duermen. Cinco de ellas, sabias, tienen aceite para encender sus lámparas cuando el Esposo llega de improviso; las otras, las necias, no lo tienen y mientras lo buscan, ya ha comenzado la fiesta nupcial y la puerta para entrar al banquete está cerrada para ellas. “El Esposo es el Señor, y el tiempo de espera de su llegada es el que nos otorga, con misericordia y paciencia, antes de su venida final: un tiempo de vigilancia, en que debemos mantener encendidas las luces de la fe, de la esperanza y la caridad; en que mantener nuestros corazones abiertos a la bondad, la belleza y la verdad; tiempo de vivir de acuerdo a Dios porque no sabemos ni el día ni la hora del regreso de Cristo. Lo que se pide de nosotros es estar preparados para el encuentro, lo que significa ser capaces de ver los signos de su presencia, de mantener viva la fe, con la oración, los sacramentos, de estar atentos para no dormirnos ni olvidarnos de Dios. La vida de los cristianos que se duermen es una vida triste, no es una vida feliz. El cristiano tiene que ser feliz, sentir la alegría de Jesús”.
La segunda parábola de los talentos “nos hace reflexionar sobre la relación entre cómo usamos los dones recibidos de Dios y su regreso, cuando nos preguntará cómo los hemos utilizado... Esto nos dice que la espera de la venida del Señor es el momento de la acción, de aprovechar los dones de Dios, no para nosotros mismos, sino para El, para la Iglesia, para otros; el tiempo en que buscar siempre que crezca el bien en el mundo. Y sobre todo ahora, en este tiempo de crisis, es importante no encerrarse en sí mismos, enterrando el propio talento, las propias riquezas espirituales, intelectuales, materiales... hay que abrirse, ser solidarios, preocuparse por los demás. En la Plaza, hoy hay muchos jóvenes A vosotros que estáis en el comienzo del viaje de la vida, os pregunto: ¿Habéis pensado en los talentos que Dios os ha dado? ¿Habéis pensado en cómo ponerlos al servicio de los demás? No enterréis los talentos ¡Apostad por los grandes ideales... que agrandan el corazón, los ideales de servicio que hará fructíferos vuestros talentos!. No se nos da la vida para que la conservamos celosamente para nosotros mismos: se nos da para entregarla. Queridos jóvenes, ¡Tened un ánimo grande. No tengáis miedo de soñar cosas grandes!”.
El Santo Padre ha abordado después el relato del juicio final que narra la segunda venida del Señor, cuando juzgará a todos los seres humanos vivos y muertos. A su derecha estarán los que han actuado de acuerdo a la voluntad de Dios, ayudando al hambriento, al sediento, al extranjero, al desnudo, al enfermo, al encarcelado; siguiendo así al Señor mismo. “He dicho extranjero ¿cuántos extranjeros hay en la diócesis de Roma? Y ¿que hacemos por ellos?”, se ha preguntado el Papa.
En la narración, a la izquierda del Señor están los que no han socorrido al prójimo. “Esto nos dice que seremos juzgados por Dios en la caridad, según cómo lo hemos amado en los hermanos, especialmente en los más débiles y necesitados. Por supuesto, siempre hay que tener en cuenta que estamos justificados, estamos salvados por la gracia, por un acto gratuito de amor de Dios, que siempre nos precede; nosotros solos no podemos hacer nada. La fe es ante todo un don que hemos recibido. Pero para dar fruto, la gracia de Dios siempre requiere nuestra apertura a Él, nuestra respuesta libre y concreta. Cristo viene a darnos la misericordia de Dios que salva. A nosotros se nos pide que confiemos en él, para responder al don de su amor con una vida buena, hecha de acciones animadas por la fe y el amor.
“No temamos nunca el juicio final - ha concluido el Pontífice- al contrario, nos debe empujar a vivir mejor el presente. Dios nos ofrece con misericordia y paciencia este tiempo para que aprendamos cada día a reconocerlo en los pobres y los pequeños, para que nos comprometamos con el bien y estemos vigilantes en la oración y el amor. Y que el Señor, al final de nuestra existencia y de la historia, nos reconozca como siervos buenos y fieles”.

sábado, 27 de abril de 2013




           2013



Espiritualidad


La Cruz
del Papa
Francisco



Por :
Juan Carlo Amatucci




Luego de ser nombrado nuevo Papa de la Iglesia, el hasta entonces cardenal Bergoglio como Arzobispo de Buenos Aires, se asomaba al balcón de la Plaza San Pedro del Vaticano ante una expectativa mundial como sucesor del Apóstol Pedro y representante como hombre del fundador de esta religión el Señor Jesucristo.

Al observar algunos planos algo más cercanos de aquellas primeras imágenes del 13 de Marzo de 2013, nos surgió la inquietud sobre el tipo de Cruz o crucifijo que llevaba puesto, sobre todo en relación a su vestimenta completamente blanca, renunciando a objetos rojos como los zapatos o la muceta sobre sus hombros, símbolos estos más cercanos a un rey o emperador, el rojo como color de poder o la sangre en la iglesia con el aspecto del sacrificio primitivo. También se comentaba de su reticencia al anillo de oro, otro distintivo de riqueza material. Y su cruz de siempre fue parte de sus símbolos no cambiados por el hecho de ser nuevo pontífice, se quedó con él.

    Las primeras imágenes fueron estas:



y la intriga fue que no se veía un Cristo crucificado. Viendo otras fotos de días posteriores tampoco llegaba a distinguirse un relieve definido pero se acentuaba la ausencia de hombre clavado en la cruz.
Hasta que empezó a aparecer esta otra tomada por el fotógrafo presidencial en su primer encuentro como Papa electo y la presidente argentina:





















Entonces empezó a confirmarse este aura diferente que transmitía aquel símbolo: un Cristo con sus brazos en cruz con una paloma, reflejo del Espíritu Santo sobre su cúspide. 

Al buscar más imágenes apareció lo que necesitaba observar en detalle:



Al acercar con zoom esta imagen observarán el eje horizontal:














se trata de ovejas que son el rebaño de Cristo, Él redentor carga una de ellas con sus brazos cruzados y en ésta oveja se funde el resto de ellas en perspectiva triangular o de montaña hacia la visión superior del Ave del Espíritu Santo con irradiaciones Dévicas entre el rebaño y la Paloma simbólica,
En el Centro de la Cruz está la Cabeza de Cristo, simboliza la Mente de Dios y también sus manos juntas, trabajando junto a su Corazón, el corazón de Dios, tomando en sus manos a la Humanidad, el Rebaño del Pastor, los hijos de los hombres que son los Hijos de Dios.

A diferencia de un Cristo crucificado, con sus manos paralizadas y clavadas, a esta Cruz habría que quitarle el mote de “crucifijo” como elemento de tortura que sí se aplica al primer caso mencionado, más esta habla de un Cristo Vivo y Resucitado, trabajando y Sirviendo, Amando y Redimiendo.


La Paloma parecería, a 
nuestro modo de ver, 
una forma de cáliz, con 
su copa en las plumas 
superiores de su cola, 
ya que esta está cabeza 
abajo aparentemente con 
forma animal superpuesto 
sobre un cuarto de luna 
que son las alas con sus puntas hacia arriba a cada lado, lo cual simbolizaría la redención sobre la materia, dejarla inmaculada:


Un Dios “resucitado” que 
juzga a los vivos y a los 
muertos como reza el credo en la iglesia con respecto a Jesús, “el ser
 permanentemente bueno”, como hace 
referencia Bergoglio a la 
divinidad :  
Dios es bueno.
Relacionable a un escudo
de la orden de Frailes 
Menores Capuchinos 
fundada por San Francisco de Asís en la Reforma  Capuchina donde un brazo de Cristo se cruza con un brazo humano. 
Esta orden del Siglo XVI, en Italia, se orientó hacia la pobreza, la humildad y la práctica del amor y el cuidado de todas las criaturas; escudo de azur con una nube sostenida de un círculo de oro cargado con una cruz latina y al pie dos brazos con las llagas de Cristo en las palmas de las manos. Tampoco tiene al Cristo crucificado.

En la Homilía de Jueves Santo 28-03-2013 en la Misa Crismal para 1.600 religiosos Obispos y Sacerdotes, celebración en la que los religiosos van a renovar las promesas que hicieron en el momento de su ordenación en San Pedro, el Papa Francisco tuvo las siguientes expresiones:

* Cuestionó, genéricamente, a los sacerdotes que son pastores pero que no “tienen olor a oveja” o que no “están en medio de su rebaño”. 

* Invitó a cardenales, obispos y sacerdotes a “Salir a las periferias” y dejar de ser “gestores pagos”.

*“Ese que no sale de sí y que en vez de mediador se va convirtiendo poco a poco en intermediario, en un gestor, que ya tiene su paga; en una especie de coleccionista de antigüedades o bien de novedades“.

También expresó en el ritual del “Lavado de pies” en una prisión, que resultó inédito para la Santa Sede:
 
* “Debemos ayudarnos unos con otros. 
Esto es lo que Jesús nos enseña y esto es lo que yo hago. 
Es mi deber, me sale del corazón y amo hacerlo“
 
* “Quien está en lo más alto debe servir a los otros”
 
* “Esto es un símbolo y un gesto: lavar los pies quiere decir que estoy a tu servicio”
 
* “Piensen que con esta ceremonia de lavarse los pies se demuestra que se está dispuesto a ayudar a los demás. Piensen que es como una caricia de Jesús, porque vino para eso, para ayudarnos”

















Recemos constantemente para  que el Buen Dios le dé fuerzas.

jueves, 25 de abril de 2013



          2013


Espiritualidad.

El padre 
y yo, 
nosotros 
somos
UNO.

Enviado por

Dr. J.C.Amatucci



Símbolo “Quicumque”, atribuido a san Atanasio (entre 430 y 500).



He aquí la fe católica: veneramos a un Dios en la Trinidad y a la Trinidad en la unidad, sin confundir a las personas, sin dividir la sustancia: una es, en efecto, la persona del Padre, otra la del Hijo y otra la del Espíritu Santo; pero el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo tienen una misma divinidad, una gloria igual, una misma majestuosidad eterna. 
Así como es el Padre, es el Hijo y el Espíritu Santo: increado es el Padre, increado el Hijo e increado el Espíritu Santo... De este modo el Padre es Dios, el Hijo es Dios y el Espíritu Santo es Dios; y sin embargo ellos no son tres dioses, sino un mismo Dios...

Esta es la fe sin desviaciones: nosotros creemos y confesamos que nuestro Señor Jesucristo, Hijo de Dios, es Dios y hombre: Él es Dios, de la sustancia del Padre, engendrado antes de los siglos; y Él es hombre, de la sustancia de su madre, nacido en el tiempo: Dios perfecto, hombre perfecto, compuesto de un alma razonable y un cuerpo humano, igual al Padre según la divinidad, inferior al Padre según la humanidad. Aunque Él sea Dios y hombre, no existen dos Cristos sino un solo Cristo: uno, no porque la divinidad haya pasado a la carne, sino porque la humanidad fue asumida por Dios; una unión no por mezcla de sustancias, sino por la unidad de la persona. Porque, al igual que el alma razonable y el cuerpo forman un hombre, Dios y el hombre forman un Cristo. Él sufrió por nuestra salvación, descendió a los infiernos, resucitó al tercer día de entre los muertos, subió a los cielos, y está sentado a la derecha del Padre; desde allí vendrá a juzgar a vivos y muertos.

Símbolo Quicumque
Fuente:                                                                               
 Wikipedia.
El Símbolo Quicumque es una profesión de fe que también se ha denominado Símbolo Atanasiano por haber sido atribuido durante toda la Edad Media al obispo de Alejandría san Atanasio. A pesar de no haber sido redactado por ningún concilio ecuménico, «de hecho, este símbolo alcanzó tanta autoridad en la Iglesia, tanto occidental como oriental, que entró en el uso litúrgico y ha de tenerse por verdadera definición de fe» .
Recibe el nombre de Quicumque por la palabra con la que comienza.

domingo, 7 de abril de 2013


          2013




Espiritualidad .

El Papa
volvió a 
sorprender
con una 
designación clave en la curia.


El líder franciscano, en lugar de un arzobispo conservador
Por Elisabetta Piqué  | LA NACION.



Colaboración:  www.hora25prensa.com/especiales.htm

ROMA.- 
En otra señal de cambio y apertura,Francisco sorprendió ayer al designar al actual superior de la orden franciscana, el español José Rodríguez Carballo, como número dos del organismo que supervisa a los 900.000 religiosos del mundo, la llamada Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y la Sociedad de Vida Apostólica.

El de Carballo es el primer nombramiento del Papa en la curia romana. 
La "limpieza" de la administración central de la Iglesia, dominada por intrigas y divisiones, era uno de los grandes desafíos que aguardaban a Francisco luego de su elección.Carballo, de 59 años, es ministro general de la Orden Franciscana de los Frailes Menores (OFM), que tiene 15.000 frailes en 113 países del mundo; su cargo es considerado como el del sucesor del fundador, San Francisco de Asís. Aperturista y dialoguista, Carballo fue uno de los principales concelebrantes, junto al superior de los jesuitas, Adolfo Nicolás, en la misa de inauguración del pontificado de Francisco.

De ahora en más será el número dos del cardenal brasileño João Braz de Aviz, que en las reuniones previas al cónclave criticó con fuerza las intrigas que desde hace unos años se apoderaron de la curia.
Este franciscano español reemplazará al arzobispo norteamericano Joseph Tobin, que también era superior de una orden religiosa: los redencionistas. Pero, a diferencia de Carballo, había dejado su cargo un año antes de ser nombrado por Benedicto XVI en el nuevo puesto.
Se espera que Carballo tenga un rol clave para que baje la tensión y se cierren las heridas que se abrieron el año pasado entre el Vaticano y un grupo de monjas norteamericanas, la Conferencia de Liderazgo Religioso Femenino (mejor conocida por sus siglas en inglés, LRWC), que agrupa a 59.000 religiosas.

En abril de 2012, la Congregación para la Doctrina de la Fe sancionó a este grupo de religiosas por ser demasiado liberal, es decir, que salía de la observancia de la correcta doctrina católica.

Las monjas "disidentes" fueron acusadas de tener posiciones sobre el sacerdocio y la homosexualidad incorrectas y de promover "cuestiones radicales feministas incompatibles con la fe católica".           En este marco, Benedicto XVI había designado al arzobispo estadounidense Peter Sartain, de Seattle, para supervisar una reforma del grupo en el plazo de cinco años.
VISIÓN PASTORAL

En los últimos meses, en el Vaticano y en Estados Unidos las versiones indicaban que Benedicto XVI estaba a punto de nombrar a un prelado conservador norteamericano para seguir con la línea de mano dura en contra de las monjas "disidentes". 
Pero nada de eso ocurrió.Y ahora los expertos interpretan que la decisión de Francisco de designar al superior de los franciscanos como segundo de la congregación que supervisa a los religiosos de todo el mundo marca un cambio en sintonía con una visión más pastoral y abierta al diálogo, como para superar las tensiones.

El padre Carballo comunicó a los franciscanos la decisión del Papa en una carta, en la que explicó que tenía en este momento un "sentimiento doble". "Siento alegría porque el Señor tiene confianza en mí y porque el papa Francisco me dio esta gran responsabilidad; tristeza porque, queridos hermanos, los echaré de menos", escribió.

Se esperaba que después de las celebraciones de la Semana Santa el Papa comenzara a dar sus primeros pasos para reordenar la curia, sobre todo después de las pujas de poder e intrigas salidas a la luz con el VatiLeaks, el año pasado.

Francisco, de hecho, sigue reuniéndose a diario con funcionarios del gobierno central de la Iglesia para tomar conocimiento de la situación.

Ayer recibió en audiencia al cardenal canadiense Marc Ouellet, prefecto de la Congregación para los Obispos -y papable en el último cónclave- y al prefecto de la Congregación para el Culto Divino, el español Antonio Cañizares Llovera, llamado el "pequeño Ratzinger" por sus posiciones aún más ortodoxas que las del papa emérito.
LA "FE NO SE NEGOCIA"

Ayer por la mañana, en su tradicional misa matutina en la capilla de la Residencia de Santa Marta, ante una familia argentina y algunas religiosas, en una homilía breve Francisco sentenció que "la fe no se negocia".

"¿Cómo anda nuestra fe? ¿Es fuerte o a veces es un poco al agua de rosas? ¿Somos valientes como Pedro, o un poco tibios?", preguntó con su estilo directo y coloquial.

Acto seguido, recordó: "Pedro no calló la fe, no bajó a compromisos, porque la fe no se negocia".

Hoy, segundo domingo de Pascua o de la Divina Misericordia, el Papa se asomará desde la ventana del despacho del departamento del tercer piso del Palacio Apostólico -al que decidió que no quiere mudarse, porque prefiere estar en contacto con la gente y no vivir aislado-, para recitar al mediodía la oración mariana del Regina Coeli (que después de Pascua reemplaza al Angelus).

Por la tarde, como obispo de Roma tomará posesión de la cátedra de la ciudad, celebrando una misa solemne en la Basílica de San Juan de Letrán.
LOS TEMAS QUE ESPERAN LA ACCIÓN DEL PAPA

Benedicto XVI dejó varios desafíos a su sucesor
La curia
El escándalo de VatiLeaks, que estalló el año pasado, no sólo debilitó el papado de Ratzinger, sino que también sacó a la luz las feroces internas que sacuden a la curia romana, el cuerpo de gobierno del Vaticano. 
Reveló también un cuerpo religioso no ajeno a la corrupción y el desmanejo administrativo
Los abusos
Si bien Benedicto XVI buscó poner fin a los miles de casos de pedofilia y enmendar el daño a la imagen de la Iglesia que ellos produjeron, los abusos (el Vaticano recibe 600 denuncias al año) siguen siendo el tema que más rechazos despierta entre los católicos de todo el mundo
Los fieles
Las divisiones y los abusos sexuales y el fortalecimiento de otras iglesias y denominaciones mermaron las filas de fieles católicos en todo el mundo. 
Para preocupación del Vaticano, el número de religiosos también se redujo.