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miércoles, 21 de diciembre de 2011

Doctor Juan Carlo Amatucci.

Quinientos años 

de Navidad 

sin Justicia.


Gualeguaychú (Entre Ríos), 20 Dic. 11 (AICA)
Fray Antonio de Montesinos



Fray Antonio de Montesinos

500 AÑOS DE NAVIDAD SIN JUSTICIA.
Artículo del Pbro. Raúl Benedetti, párroco de Nuestra Señora de Aránzazu, Victoria, Entre Ríos y de monseñor Jorge Eduardo Lozano, obispo de Gualeguaychú, publicado en el diario Tiempo Argentino (16 de diciembre de 2011)
“Manifiesto es, por infinitos testimonios (…) la mansedumbre y pacífica y modesta natural cualidad y condición de los habitadores naturales desta isla
y las pocas y leves y casi ningunas armas que tenían (…)”
HISTORIA DE LAS INDIAS, Fray Bartolomé de las Casas
En este mes de diciembre celebraremos los cinco siglos de una homilía famosa, pronunciada por Fray Antonio de Montesinos, en la capital de la isla llamada “la Hispaniola”, actual Santo Domingo, precisamente con motivo de las ferias de Adviento. El relato de este episodio nos viene en la obra Historia de las Indias de Fray Bartolomé de las Casas, un conocido defensor de los derechos de los indios.

La comunidad religiosa de la Orden de los Predicadores —más conocida como “dominicos”—, le encomendó a Fray Antonio la lectura de la predicación, que todos previamente habían rezado, acordado y firmado. Aquel domingo 21 de diciembre de 1511 quizás el sol irradiaba su luz con más fuerza que otros domingos; parecía ser uno más pero se convirtió en el primer escalón de un largo camino que terminaría en España, cuando el Rey decretase las Leyes de Indias, varios años después.

Habiendo llamado la atención de los casi adormilados oyentes, el padre Antón, como le llamaban, preanunció que tenía que decir cosa gravísima, “la más nueva que nunca oísteis, la más áspera y dura y más espantable y peligrosa que jamás pensasteis oír”, espetó con énfasis el predicador.

Se acomodaron curiosos en sus asientos rústicos los españoles, terratenientes que se iban enriqueciendo de modo impensable en estas prósperas e inagotables tierras americanas, presididos por don Diego de Colón, hijo del descubridor. Estos beneficios económicos se debían a la mano de obra barata que representaba la ayuda de los naturales, en aquel tiempo llamados “yndios”.

El púlpito parecía quedarle chico al padre, de buena estatura él, cuando arrancó con la frase del Evangelio de aquel domingo 21 de diciembre: “Ego sum vox clamantis in deserto” (“Yo soy la voz que clama en el desierto”) y no se arredró para nada cuando atacó con lo más importante del mensaje:

“Esta voz os dice que todos estáis en pecado mortal, y en él vivís y morís, por la crueldad y tiranía que usáis con estas inocentes gentes. Decid ¿con qué derecho y con qué justicia tenéis en tan cruel y horrible servidumbre a estos indios? ¿Con qué autoridad habéis hecho tan detestables guerras a estas gentes, que estaban en sus tierras mansas y pacíficas donde tan infinitas de ellas, con muertes y estragos nunca oídos habéis consumido? ¿Cómo los tenéis tan opresos y fatigados, sin darles de comer ni curarlos en sus enfermedades en que, de los excesivos trabajos que les dais, incurren y se os mueren y, por mejor decir, los matáis, por sacar y adquirir oro cada día? Y ¿qué cuidado tenéis de quien los doctrine, y conozcan a su Dios y creador, sean bautizados, oigan misa, guarden las fiestas y domingos? ¿Éstos no son hombres? ¿No tienen almas racionales? ¿No estáis obligados a amarlos como a vosotros mismos? ¿Esto no entendéis? ¿Esto no sentís? ¿Cómo estáis en tanta profundidad de sueño tan letárgico dormidos? Tened por cierto que en el estado en que estáis no os podéis más salvar que los que carecen y no quieren la fe de Jesucristo”.

Concluido el sermón, se bajó del púlpito con la cabeza no muy baja, porque no era hombre que quisiese mostrar temor, así como no lo tenía, narra Bartolomé de las Casas.

¿Imaginan lo que pasó luego? Un revuelo jamás pensado. Unos querían se desdijese. Los otros frailes dominicos cerraron filas junto al padre Antonio, afirmando que lo predicado contaba con el beneplácito y aprobación de toda la comunidad. Colón que interviene y amenaza a la comunidad religiosa exigiendo una retractación. Solamente quienes no conocieran a aquellos frayles podían esperar una disculpa. Al domingo siguiente un templo repleto se encontró con la misma claridad y más fundamentos a lo dicho una semana atrás, y la exhortación a “que con tiempo se remediasen, haciéndoles saber que a hombres de ellos no los confesarían, más que a los que andaban asaltando”.

Y el lío que llega a España, y los estudiosos que investigan las cosas, y dimes y diretes…

Ahí nace en estas tierras –al menos en lo que tenemos documentado– la firme postura de la Iglesia como defensora de los derechos de las gentes denunciando a quienes buscan la riqueza a costa del sudor y la sangre del pobre.
Por eso Juan Pablo II afirmó que: “Desde los primeros pasos de la evangelización, la Iglesia católica, movida por la fidelidad al Espíritu de Cristo, fue defensora infatigable de los indios, protectora de los valores que había en sus culturas, promotora de humanidad frente a los abusos de colonizadores a veces sin escrúpulos”. Y menciona entre quienes predicaban señalando injusticias y atropellos a Antonio de Montesinos y Bartolomé de las Casas. (Juan Pablo II, 12/10/1992)
Pero no todas fueron luces. También nos duelen las sombras de silencio, cobardía o complicidad.
Esta necesidad de promover los derechos humanos y cuidar especialmente de los pobres aún no termina. Sin duda que los procesos de liberación iniciados hace dos siglos junto con el afianzamiento de la democracia han redundado en Justicia y Libertad para nuestros pueblos. Pero también hemos de reconocer que en muchos lugares los aborígenes o habitantes naturales son explotados o desplazados de sus tierras. Hay extensas regiones sometidas al saqueo de riquezas minerales, vegetales o animales depredando el ambiente y provocando daños irreversibles a la biodiversidad. Con maquinarias más poderosas y formas sutiles de dependencia y opresión se han ido reeditando injusticias en toda la historia de América Latina durante estos cinco siglos. No por casualidad terminamos siendo el Continente más desigual del Planeta.
También hoy, cerca de la Navidad, hace falta mirar a los más pobres y excluidos.
Seguimos en deuda, fray Antón.
Pbro. Raúl Benedetti, párroco de Nuestra Señora de Aránzazu, Victoria, Entre Ríos
Monseñor Jorge Eduardo Lozano, obispo de Gualeguaychú.

martes, 29 de noviembre de 2011

Doctor Juan Carlo Amatucci. 58ª Marcha de los Escarpines, frente al Congreso de la Nación,‏

Se solicita difusión...

y Compromiso.
Mañana, miércoles 30 de noviembre, se realizará la 58ª Marcha de los Escarpines frente al Congreso de la Nación, donde los representantes tratarán proyectos de ley sobre manipulación de embriones con fecundación artificial, “muerte digna” y otras iniciativas que atentan contra la vida como primer derecho humano.
 La concentración pro-vida será a las 18.30 en la intersección de las avenidas Callao y Rivadavia”.
 “Lo mejor que nos puede pasar es que nos dejen vivir”, destacan los organizadores en la convocatoria ilustrada con un bebé sonriente y lleno de vida.
 “Te esperamos para defender juntos la vida de los niños por nacer”, subrayan.
 Informes:
 fampaz@fibertel.com.ar y marchadelosescarpines@hotmail.com .+
 AICA - Toda la información puede ser reproducida parcial o totalmente, citando la fuente.

jueves, 29 de septiembre de 2011

AICA

El Cardenal Bergoglio llamó a
trabajar juntos por
la unión familiar.


Con un llamado a “trabajar juntos” para alentar la vida familiar y “aceptar lo diverso” que presenta la realidad, unos 170 agentes de pastoral de la ciudad de Buenos Aires participaron este fin de semana del Encuentro de Coordinación de la Pastoral Familiar en el monasterio Santa Catalina de esta capital, con el lema “Trabajemos orgánicamente para que nuestras familias tengan Vida”.
El encuentro comenzó este sábado -en la iglesia ubicada en Viamonte y San Martín- con una misa presidida por el arzobispo de Buenos Aires, cardenal Jorge Mario Bergoglio, quien celebró la eucaristía acompañado por todos los obispos auxiliares de la ciudad.
“Necesitamos que las familias cristianas trabajen juntas, que la pastoral trabaje en conjunto.
Necesitamos familias que actúen con valentía, que actúen cómo tienen que actuar, no con protestas baratas, con nominalismos declaracionistas, que ante cualquier problema interno dicen ‘hagamos una declaración’ y ya nos quedamos tranquilos, no como una escapatoria, sino como una familia que camina para la construcción de la unión familiar”, dijo Bergoglio en su homilía.El cardenal exhortó a los agentes de pastoral –de la ciudad y de otras diócesis de la región Buenos Aires- a trabajar coordinadamente para alentar la vida familiar en sus comunidades y recordó en especial la figura de su padre, de quien hoy se cumplen 50 años de su fallecimiento, al destacar que fue “un hombre que supo llevar su familia adelante y supo consolidar a sus hijos”En la convocatoria al encuentro, el arzobispo porteño señaló que la Iglesia de Buenos Aires “celebra y proclama el valor de la vida y de la familia” y expresó su deseo de que “todos los bautizados renovemos nuestra dedicación a alentar y servir a la vida y familia cristiana”. Luego, en la charla de apertura, el obispo auxiliar de Buenos Aires, monseñor Eduardo García, llamó a “asumir la realidad de lo diverso y lo distinto” ante “los diferentes modos de concebir a la familia hoy” y “ante una realidad que no pasa por un solo lado”, al tiempo que propuso pensar “no una pastoral de elite, ni de los perfectos, que dan ejemplo de lo que tiene que ser una familia”, sino “aceptar a todos, sin descartar ni dejar a nadie afuera”. El obispo puso como ejemplo aquellas familias conformadas por una madre que cría sola a sus hijos, o aquellos en una segunda unión. “No podemos estigmatizarlos, ni descartarlos. Nuestro deber como Iglesia es hacerlos sentir parte”, sostuvo y pidió “ayudarlos, apuntalarlos y descubrir la presencia de Dios que no los descarta ni los tira afuera del plan”.“Siempre fueron tiempos difíciles para la familia, sólo que ahora se nota más, se ve más. Siempre costó la fidelidad y hoy la familia sigue siendo una buena noticia, una alegría”, concluyó monseñor García. A continuación, el rector de Santa Catalina, el padre Gustavo Antico y el matrimonio de Irma y Daniel López, teólogos y consultores psicológicos, brindaron una charla sobre “Una pastoral de aprendizaje y atención de crisis”.“Tenemos que encontrarnos con todos, sin miedos ni prejuicios, que nos movamos por toda la ciuidad”, planteó el padre Antico, tras meditar el Evangelio de Lucas que relata el encuentro de un pecador, Zaqueo, con Jesús.La jornada continuó con trabajos en grupos, donde cada uno relató su experiencia en el campo de la pastoral familiar, y un plenario donde se pusieron reflexiones en común; y finalizó este domingo con otras charlas sobre temas como “La fragilidad de los vínculos, aprendizaje y sanción” y “Asesoría y acompañamiento de pareja y familia”.
Por último, se elaboraron acuerdos y consensos de criterios y algunos compromisos pastorales diocesanos. El encuentro concluyó con una misa presidida por el obispo auxiliar de Buenos Aires, monseñor Luis Fernández.+
AICA -

jueves, 8 de septiembre de 2011

1º Congreso de Pastoral Urbana

1º Congreso de Pastoral Urbana de la Región Buenos Aires.
El Card. Bergoglio, 
pidió no tener miedo de evangelizar la ciudad.
El arzobispo de Buenos Aires, cardenal Jorge Mario Bergoglio, exhortó a los católicos a “no tener miedo” de salir a evangelizar la Ciudad, al proponer una nueva pastoral urbana centrada en el encuentro, el acompañamiento y el fermento, al advertir que crece “la no mirada” y explicar que esa exclusión consiste en “ni siquiera ‘ver’ al excluido” o donde “el que duerme en la calle no se ve como persona sino como parte de la suciedad y abandono del paisaje urbano, de la cultura del descarte, del ‘volquete’”.
El primado argentino subrayó que, en cambio, “la ciudad
humana crece con la mirada que ‘ve’ al otro como conciudadano”.
“En este sentido la mirada de fe es fermento para una mirada ciudadana.
Por eso podemos hablar de un ‘servicio de la fe’: de un servicio existencial, testimonial, pastoral”, indicó ante 400 delegados –laicos, sacerdotes, religiosas y religiosos- de las diócesis de la Región Pastoral de Buenos Aires, que desde hoy y hasta el domingo participan en la Universidad Católica Argentina (UCA) del : 
Primer Congreso Regional de Pastoral Urbana.
El purpurado porteño sostuvo que esta “mirada” desde
 la fe a la Ciudad, “incluye sin relativizar”. Es decir, que “la fe, por sí sola, mejora la ciudad, en el sentido de que sólo la fe nos libera de las generalizaciones y abstracciones de una mirada ilustrada que sólo da como frutos más ilustraciones”.“La cercanía, el ‘involucramiento’ y el sentir cómo el fermento hace crecer la masa, llevan a la fe a desear mejorar lo suyo propio, lo específico cristiano: para poder ver indivise et inconfuse al otro, al prójimo: la fe desea ‘ver a Jesús’.
Es una mirada que, para incluir, se limita y se clarifica a sí misma”, puntualizó.
Y añadió: “Si nos situamos en el ámbito de la caridad, podemos decir que esta mirada nos salva de tener que relativizar la verdad para poder incluir”.
 Tras reconocer que “la ciudad actual es relativista: todo es válido”, advirtió que “puede que caigamos en la tentación de que para no discriminar, para incluir a todos, a veces sintamos que es necesario ‘relativizar” la verdad”.
“No es así. El Dios nuestro que vive en la ciudad y se involucra en su vida cotidiana no discrimina ni relativiza.
Su verdad es la del encuentro que descubre rostros y cada rostro es único. Incluir personas con rostro y nombre propios no implica relativizar valores ni justificar antivalores, sino que no discriminar y no relativizar implica tener fortaleza para acompañar procesos y la paciencia del fermento que ayuda a crecer. La verdad del que acompaña es la de mostrar caminos hacia adelante más que juzgar encierros pasados”, diferenció.
El cardenal Bergoglio destacó que “la mirada del amor no discrimina ni relativiza porque es misericordiosa.
Y la misericordia crea la mayor cercanía, que es la de los rostros, y como quiere ayudar de verdad busca la verdad que más duele -la del pecado-, pero para encontrar el remedio verdadero. Esta mirada es personal y comunitaria. Se traduce en la agenda, marca tiempos más lentos que los de las cosas (acercarse a un enfermo requiere tiempo), y crea estructuras acogedoras y no expulsivas, cosa que requiere también tiempo”.
“La mirada de amor no discrimina ni relativiza porque es mirada de amistad. Y a los amigos se los acepta como son y se les dice la verdad.
Es también una mirada comunitaria. Lleva a acompañar, a sumar, a ser uno más al lado de los otros ciudadanos. Esta mirada es la base de la amistad social, del respeto de las diferencias, no sólo económicas sino también las ideológicas. Es también la base de todo el trabajo del voluntariado. No se puede ayudar al que está excluido si no se crean comunidades inclusivas”, advirtió.
El primado argentino aseguró que “la mirada del amor no discrimina ni relativiza porque es creativa. El amor gratuito es fermento que dinamiza todo lo bueno y lo mejora y transforma el mal en bien, los problemas en oportunidades. El pastor que mira con mirada de ágape descubre las potencialidades que están activas en la ciudad y empatiza con ellas, fermentándolas con el evangelio”.
El arzobispo porteño reconoció que “un Dios vivo en medio de la ciudad requiere profundizar en el camino de esta mirada que proponemos”, porque, aseguró “no es un mirarse al ombligo como lo es el ‘mirar cómo miramos’. Porque la ciudad, como los desiertos, produce espejismos. Y con la mejor intención puede ser que nos engañemos. La fe siempre se ve desafiada a superar espejismos”.
“Nos hemos desengañado (algunos quizás demasiado) del espejismo de las ideologías políticas, de mirar no sólo las ciudades sino todo el Continente desde ideologías que proponían caminos rápidos para lograr la justicia.
El precio fue la violencia y una desvalorización de la política que recién hace poco está comenzando a revertirse. Hoy hay otros espejismos. Quizá por contraposición temporal se puede discernir su raíz.
Si los espejismos políticos exigían un paso rápido a la acción, los espejismos ilustrados más bien ‘retardan’. El punto aquí es si la teoría se vuelve tan complicada que en vez de suscitar ‘salidas apostólicas’ suscita ‘discusiones sobre planes apostólicos’”, interpeló.
Por último, el cardenal Bergoglio propuso “una mirada que no se queda empantanada en ese dualismo que va y vuelve constantemente de los diagnósticos a la planificación, sino que se involucra dramáticamente en la realidad de la ciudad y se compromete con ella en la acción”, y reiteró que “la mirada del creyente sobre la ciudad, se resuelve en tres actitudes concretas:
El salir de sí al encuentro del otro se resuelve en cercanía, en actitudes de projimidad.
Nuestra mirada siempre tiene que ser salidora y cercana.
No autorreferencial sino trascendente”.
El fermento y la semilla de la fe se resuelve en el testimonio.
(si sabiendo estas cosas las ponen en práctica, serán felices).
Dimensión martirial de la fe. Y el acompañamiento se resuelve en la paciencia, en la hypomoné, que acompaña procesos sin maltratar los límites. Por este lado me parece va el servicio que, como hombres y mujeres creyentes, podemos brindar a nuestra ciudad”, concluyó.

+AICA - 
Toda la información puede ser reproducida parcial o totalmente, citando la fuente.

miércoles, 17 de agosto de 2011

misa dio comienzo la XXVI Jornada Mundial de la Juventud . . .‏

En multitudinaria misa dio comienzo la XXVI Jornada Mundial de la 
Juventud.

“
Queridos jóvenes del mundo: ¡Bienvenidos a España!, esperanza y futuro de nuestras Iglesias particulares, de nuestros pueblos y naciones, ¡de la Iglesia entera!”, clamó el cardenal arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco Varela, al medio millón de jóvenes que asistió, este martes a la noche, a la misa de inauguración de la XXVI Jornada Mundial de la Juventud en la Plaza de Cibeles de Madrid. La misa fue dedicada a la memoria del beato Juan Pablo II y que fue concelebrada por cerca de 800 obispos, arzobispos y cardenales de todo el mundo y 8.000 sacerdotes.
El arzobispo de Madrid y presidente de la Conferencia Episcopal Española, dirigiéndose a los jóvenes peregrinos en su homilía les decía:
“Muchos de ustedes han experimentado y apreciado en los días previos el cordial recibimiento y el amor fraterno de sus hermanos los jóvenes de España, de sus familias, de sus comunidades y de sus pastores y pudieron comprobar que esa actitud de brazos abiertos y de cálida simpatía tiene que ver profundamente con el hecho vivo de un viejo país formado por una comunidad de pueblos: ¡España!, cuya principal seña de identidad histórica, ¡de su cultura y modo de ser!, es la profesión de la fe cristiana de sus hijas e hijos en la comunión de la Iglesia Católica”.
Con afectuoso gesto de acogida les recordaba que “la Iglesia y el pueblo de Madrid quiere ser para todos ustedes lugar propicio para vivir la amistad y la fraternidad cristiana en el marco a la vez humano y divino de la Iglesia Universal, que es Casa y Familia de los hijos de Dios esparcidos por toda la faz de la tierra”.

"Juan Pablo II fue “un valiente de Cristo”.


Recordando al beato Juan Pablo II, en cuya memoria se celebró la Eucaristía, el prelado madrileño expresaba que con Juan Pablo II, ¡el Papa de los jóvenes!, se inicia un periodo histórico nuevo, ¡inédito!, en la relación del sucesor de Pedro con la juventud, y, consecuentemente, una hasta entonces desconocida relación de la Iglesia con sus jóvenes: relación directa, inmediata, de corazón a corazón, impregnada de una fe en el Señor, en Jesucristo, entusiasta, esperanzada, alegre, contagiosa”.
Y acotaba el cardenal Rouco Varela que “desde aquella convocatoria primera de la Jornada de 1985 en Roma hasta esta Jornada de Madrid se fueron desgranando una bella historia de fe, esperanza y amor en tres generaciones de jóvenes católicos y no católicos, que vieron cómo se transformaba su vida en Cristo y cómo surgían entre ellos innumerables vocaciones para el sacerdocio, la vida consagrada, el matrimonio cristiano y el apostolado. La santidad personal de Juan Pablo II brilla con un atractivo singular precisamente en este aspecto de la evangelización de los jóvenes contemporáneos”.
Continúa el arzobispo de Madrid en su homilía destacando la figura del Beato Juan Pablo II y revelando “el secreto de esa luminosa personalidad, moldeada en la perfección de la caridad, no es otra que su encendido amor a Jesucristo, del que, como San Pablo, no quiso apartarse nunca.
Y resaltó que no faltó la prueba y la aflicción de todo tipo en la vida del papa polaco, perseguido por la causa de Cristo antes y después de su elección a la Sede de Pedro fue un “testigo indomable de la verdad y de la esperanza cristiana, vivió la verdad del ‘si Dios está con nosotros, ¿quién estará contra nosotros?’, sin miedo a ninguna oposición interna o externa a la Iglesia. ¡Fue un valiente de Cristo! Nada pudo apartarle de su amor”.
Y explicando el íntimo lazo creado entre los jóvenes y Juan Pablo II encontraba la explicación en “este amor apasionado a Jesucristo es precisamente lo que fascinaba y cautivaba a los jóvenes. Comprendían que de este modo ellos eran queridos y amados por el Papa de verdad: sin halagos, ni disimulos; ni interesada, engañosa o superficialmente; sino con toda la autenticidad del que sólo buscaba su bien, el bien de sus vidas: ¡su felicidad!, ¡su salvación! Y lo buscaba entregando, sin reservase nada, la propia vida. Lo intuían con el corazón más que lo razonaban con la cabeza”.


La “generación de Benedicto XVI”.


El arzobispo de Madrid haciendo mención a la presencia del Santo Padre, Benedicto XVI que llegará el jueves 18 a Madrid les decía: “ustedes son la generación de Benedicto XVI. No es la misma que la de Juan Pablo II. Sus vidas tienen sus peculiaridades. Sus problemas y circunstancias vitales se modificaron. La globalización, las nuevas tecnologías de la comunicación, la crisis económica, los condicionan para bien y, en muchas ocasiones, para mal”.
“A los jóvenes de hoy, con raíces existenciales debilitadas por un rampante relativismo espiritual y moral, y sin hallar sólidos fundamentos para sus vidas en la cultura y la sociedad actuales, incluso, no rara vez, en la propia familia…, se los tienta poderosamente hasta los límites de hacerles perder la orientación en el camino de la vida. ¿Cómo no va a vacilar a veces su fe? La juventud del siglo XXI necesita, tanto o más que las generaciones precedentes, encontrar al Señor por la única vía que se ha demostrado espiritualmente eficaz: la del peregrino humilde y sencillo que busca su rostro.”
Por estas razones el cardenal Rouco Varela les recordó en su homilía que “la intención del Papa, que tanto los quiere, va justamente en esta dirección: que experimenten en la comunión católica de la Iglesia la verdad y la imperiosa urgencia de hacer vida el lema de la Jornada Mundial de la Juventud 2011: “arraigados y edificados en Cristo, firmes en la fe”.
Y finalizó la homilía haciendo un llamado a vivir la JMJ como un valiosísimo instrumento de la nueva evangelización. “Tengan presente en estos días que el Señor, por medio del Papa, les va a preguntar: ¿aceptan el formidable y hermoso reto de la nueva evangelización de sus jóvenes coetáneos? Respondan que sí, con toda la capacidad de ilusión y apertura generosa a los grandes ideales de la vida que les es tan propia. ¡Respondan a la renovada llamada de Benedicto XVI con un claro y coherente compromiso de vida! Se evangeliza con las palabras y con las obras, hoy más que nunca”.
“La nueva evangelización es una tarea de todos en la Iglesia: los laicos tienen un papel protagonista, especialmente los matrimonios y las familias cristianas, sin embargo, la evangelización requiere hoy con urgencia sacerdotes y personas consagradas. Por lo tanto, si en estos días oyen la llamada de Dios que te dice: ¡Sígueme! no lo acalles. Sé generoso, responde como María ofreciendo el sí gozoso de tu persona y de tu vida”.
Una multitud colorida y festiva.


En los momentos previos a la celebración Eucarística con la que se dio solemne comienzo a la XXVI JMJ, se fueron sucediendo varias actuaciones musicales, algunos videos se fueron proyectando en las 27 pantallas gigantes de entre 12 y 84 metros cuadrados. Al mismo tiempo, los peregrinos hacían ondear banderas de Francia, Alemania, Angola, Brasil, Corea, Turquía y El Vaticano, entre otras.
"Es indescriptible cómo personas que no hablamos el mismo idioma nos comunicamos en Cristo", señalaba uno de los jóvenes. Al igual que sus compañeras de primera fila, van a pasar los próximos siete días en Madrid y a participar en todo el calendario de actividades previsto, que abarca desde catequesis y confesión hasta exposiciones y musicales.

Codo con codo, están Vanina y Patricia, que emprendieron el viaje desde Argentina con otros cinco amigos, tres de ellos sacerdotes. 

Por eso se ríen al decir que no van a necesitar ninguno de los 200 confesionarios instalados en el Parque del Buen Retiro, aunque ya lo hayan visitado. "A nosotras nos mueve la fe. Estamos aquí por fe" explican mientras se aferran a su puesto en primera fila.+

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martes, 21 de junio de 2011

Y seguimos generando formas contrarias a la ética, a la formación moral y el Cristianismo.

    Un manual oficial con ideología
      sexista y 
                    apartado de la ética

El doctor Carlos Abel Rey advirtió sobre el contenido de un manual de Educación Sexual que distribuye el Ministerio de Educación de la Nación, para que sea estudiado y discutido “obligatoriamente” en todas las escuelas primarias y secundarias, oficiales y públicas del país.
 “Es una publicación con una ideología relativista, sexista, apartado de la verdad biológica y ética”, sostuvo.
En declaraciones a AICA, el doctor Ray aseguró que es importante que los padres se preocupen por la educación de los hijos en la casa, pero también que conozcan bien e intervengan activamente en la educación que los hijos reciben en las escuelas y colegios.
 “Los maestros se alegran cuando los padres concurren a los colegios a colaborar y preguntar y no solo para quejarse por alguna mala nota que tuvo el alumno. Es necesaria una mayor aproximación de los padres con las maestras y profesores, para que la educación sea armoniosa y coincidan las enseñanzas que en ambos lugares reciben los niños”, destacó.
     El especialista reclamó a los padres “estar atentos” al cúmulo de propaganda y publicidad que sus hijos reciben a través de los medios de comunicación, en especial en televisión e Internet, al alertar que estos mensajes “influyen mucho en su educación y en su comportamiento”.
“Tienen que estar muy atentos a que esos contenidos coincidan con lo que ellos viven y enseñan en sus hogares, pues demasiadas veces lo que los niños y jóvenes ven y oyen, no coincide con los principios y valores que los padres desean para sus hijos”, subrayó.
 El doctor Ray explicó que al educar hay que tener en cuenta cinco principios primarios: rezar, ejemplo, tiempo, autoridad y amor, que sintetizó en las siglas RETAA.
Recomendó que “las familias que creen en Dios –y son la enorme mayoría en el país, entre cristianos, judíos y musulmanes- recen todos juntos en familia. A veces no hay mucho tiempo para eso. Por ello lo más acertado es que antes del almuerzo o cena recen todos juntos una corta oración. Los cristianos un Padrenuestro o un Avemaría, los judíos un salmo, los musulmanes un versículo. La mesa familiar debe ser y es parte fundamental de la vida familiar”.
“Una segunda condición es la del ejemplo. Hay que ser coherente entre lo que se enseña, con lo que se aspira que sean los hijos. Hay que dar ejemplo en casa. Los hijos copian la personalidad femenina o masculina de sus papás. La feminidad que ella les transmita y la masculinidad del padre, con las características propias de cada sexo, serán básicas en la formación y en el equilibrio emocional, tanto de las chicas como de los varones, cuando sean grandes”, agregó.
 Luego marcó que “hay que dedicar tiempo para hablar y conversar son los hijos. No basta ‘estar’ en casa. Hay que ‘estar y hablar con los chicos’. El padre llega cansado de su trabajo. La madre también está cansada de sus labores en el hogar y muchas veces de otras tareas, domésticas, en fábricas u oficinas. Pero hay que tener tiempo para hablar, conversar, preguntar, escuchar y educar a sus hijos”.
 La cuarta condición es autoridad que, indicó, “no hay que confundirla con otra parecida, que es absolutamente opuesta: el autoritarismo, ni confundirla con la demagogia estudiantil, tan de moda. En casa evitar las respuestas: ‘por que sí’, ‘porque yo lo digo’, ‘eso no te interesa’, ‘no preguntes más’, etc. Siempre explicar con paciencia y prudencia. La autoridad debería estar presente también en la escuela”.
“En muchos colegios -indicó- hay tremenda ausencia de lo que significa autoridad y reina la demagogia: ‘esa maestra no es buena y no la queremos’, ‘ese profesor corrige mal’, los alumnos toman las escuelas, deciden si un profesor debe ser nombrado o no, aprueban o no el nombramiento de un director o de un rector, etc. El remediar estas desviaciones educativas demagógicas, no depende de los padres sino de las autoridades, pero ellos deben estar presentes solidarizándose con los buenos maestros y profesores”.
El quinto principio, según Ray, es el amor. “Amor en el sentido de querer al prójimo y de desear su bien. En el sentido de entregarse para que los que nos rodeen se sientan queridos y estimados. En el sentido de dar y entregarse a los demás”. En este sentido, lamentó que “hoy se ha deformado el concepto de lo que es el amor, y se le da un concepto sexológico en el que falta la total entrega, la fidelidad y la trascendencia”, y consideró que esto “es puro egoísmo y búsqueda de placer. El amor es el de papá y mamá que se quieren, se dan y se reciben mutuamente, con felicidad esperan, crían y educan a sus hijos y con esperanza viven en familia”.
Carlos Abel Ray es doctor en Medicina, médico diplomado en Salud Publica y médico legista de la Universidad de Buenos Aires. Es profesor protitular de Medicina Legal de la Universidad Católica Argentina, y fue profesor adjunto y titular de Pediatría de la Universidad de Buenos Aires.
Fue también vicedecano de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires y médico forense de la Justicia Nacional.+
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ACOMPAÑAR A LA DISTANCIA, EL SUFRIR DE NUESTROS HERMANOS EN CRISTO, NOS PONE PAZ EN EL ALMA.

   

      LA PATAGONIA EN ALERTA ROJA.


Las Obras Misionales Pontificias llaman 


          a rezar por el sur argentino.


El Pbro. Leone, director de las OMP nacional, convocó a toda la Iglesia católica y a fieles de otras confesiones a solidarizarse y a ofrecer este fin de semana sus oraciones a los habitantes patagónicos, que sufren efectos de la erupción del volcán.
El director nacional de las Obras Misionales Pontificias (OMP), presbítero Osvaldo Pablo Leone, emitió un comunicado en el que convoca a todas las comunidades parroquiales y capillas, colegios e instituciones católicas del país, como también a todos los hombres de buena voluntad de cualquier confesión religiosa, a solidarizarse, reflexionar y elevar una oración por el dolor de los habitantes de la Patagonia, que sufren las consecuencias de la erupción del volcán Puyehue de Chile.
El presbítero invita a que "el próximo fin de semana, 

sábado 18 y domingo 19 de junio, ofrezcan sus oraciones para que los habitantes de la Patagonia puedan encontrar el acompañamiento y compromiso concretos de cada argentino".
"La acumulación de cenizas en el sur de nuestro país a causa de la erupción del volcán chileno Puyehue, ha puesto a esta región en estado de emergencia por los daños que ha provocado y nos preocupa a todos el dolor y la angustia de tantos hermanos argentinos, lo cual nos hace sufrir", señaló el director de OMP Argentina.
El padre Leone aseguró que "el Señor jamás nos abandona, aunque nosotros sí algunas veces, llevados de ambiciones desmedidas", y agregó: "Ojalá que las cenizas no sean solamente un problema que nos quite la paz y ahí termine todo, sino que la dificultad nos ayude a acudir a Él para pedirle que esas mismas cenizas no nos quiten la visión de su presencia en nuestra vida".
"Vivimos días de incertidumbre - afirmó el padre Leone- cuando las provincias del sur argentino, representadas en miles de rostros concretos que sufren y al mismo tiempo se movilizan y se solidarizan unos con otros; cuando la tierra, en esta porción del planeta, gime una vez más, advirtiendo al ser humano las consecuencias del atropello a la naturaleza, a la creación de Dios", concluyó.